Nací en una fábrica, en una impura fusión de plomo y latón. El primero es mi organismo, el segundo mi piel.
Apenas creada me arrojaron a un depósito donde se encontraban miles de primas y primas, algunas más grandes, y otras más chicas, y escuche por ahí, que teníamos un trabajo que nunca pedimos, que nos regia un contrato que nunca habíamos firmado.
Mis padres fueron una maquina y un negro, azotado por un hombre vestido de verde, quien le gritaba todo el tiempo. Y aunque quise defenderlo, no me pude mover, y mi hermana agravio me dijo que me
(Leer más)
Comentarios recientes
hace 11 meses
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año